La poesía constituye uno de los ejes centrales de mi trayectoria literaria. En ella no busco únicamente una expresión estética, sino un espacio de pensamiento donde lenguaje y conciencia dialogan de forma directa. Cada poema nace de una reflexión previa sobre el tiempo, la memoria y la identidad, entendidos no como conceptos abstractos, sino como experiencias vividas que se transforman en materia verbal.
Trabajo el verso desde una construcción formal rigurosa, donde ritmo, imagen y estructura responden a una intención precisa. No concibo la escritura poética como impulso espontáneo, sino como un ejercicio de depuración constante. La precisión léxica es inseparable del pensamiento que la sostiene, y cada libro responde a una arquitectura interna que otorga coherencia al conjunto.
Mis poemarios dialogan con la tradición literaria española e hispanoamericana, pero incorporan una mirada contemporánea que sitúa la experiencia individual dentro de un marco cultural más amplio. Si te acercas a mi poesía, encontrarás una voz que busca profundidad sin artificios y reflexión sin grandilocuencia. La poesía, para mí, es síntesis, conciencia y permanencia.